~Pov del Narrador~
Apenas terminó la llamada, Damien se puso de pie. Con el rostro indescifrable, le pidió a Erick uno de sus conductores. La frustración y la preocupación se mezclaban en su interior, formando un nudo en el estómago.
Al llegar a la discoteca, el aire denso y la música atronadora se colaron por el auto. Tomó una gran bocanada de aire, intentando calmar el torbellino de emociones antes de bajar.
—Gracias, se puede retirar, aquí está mi coche —exclamó con un tono firme.
Se puso