P.O.V. Eileen
No puedo creer que mis padres estén del lado de ese idiota. Iba a decirles que no pensaba bailar con alguien como él, porque sabía que solo buscaba humillarme. Y ahora veo que tenía razón.
Salgo furiosa al jardín y me alejo sin rumbo hasta llegar a una fuente. Me siento en un pequeño banco, frustrada y furiosa, y tiro mi mochila al suelo.
—Eileen, ¿qué pasó? —Escucho la voz tan familiar de mi amiga. No la volteo a ver. Escucho sus tacones, acercarse a mí, se sienta a mi lado