Veo cómo me mira Adrien. Sé que es lo que está pensado, que no firmaré porque no quiero verlo. Pero yo tengo definido bien mis sentimientos. Quiero a Christian.
Así que no dejaré que esté tonto, me siga humillando. Ahora le haré pagar tantos años de humillaciones.
Lo veo a los ojos. Pongo una sonrisa y firmo el contrato. Veo al señor Danilo y está feliz.
—Entonces está hecho. Mañana me mandaré el contrato donde usted será mi modelo. También en tres días vendré para tomar algunas medidas,