**Sienna**
Todavía me estaba subiendo las bragas cuando mi corazón casi se detiene.
"¿Sienna?", la voz de la madre de Jaxon llegaba del pasillo, cada vez más cerca.
"Dios mío", susurré, torpemente con mi camisa. Mis manos temblaban tanto que la abotoné mal.
Jaxon ya se estaba volviendo a subir los vaqueros, nuestro pelo era un completo desastre.
"Se dirige aquí primero", siseó, mirando a su alrededor como un criminal acorralado.
"¿Qué hacemos? ¿Qué hacemos?", entré en pánico, tirando mi sujetad