Actualización…
Con ayuda de Edan subo al vehículo, después de eso él rodea y sube, desde ahí veo como él se sienta a mi lado. El chofer sin esperar más avanza y sigue su camino hacia el departamento.
Algunos minutos después, sorpresivamente el rugido de mi estómago hace que Edan y hasta el mismo chofer se sorprendan un poco.
Ay por Dios ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? En señal de lo apenada que me encuentro en estos momentos, cubro mis labios con una de mis manos a la vez que de reojo ve