Abro mis ojos como plato, después de eso trago saliva y solo me aparto de él.
—Eh, iré por un poco de agua—me levanto de la cama.
—Pero si aquí hay agua—Edan habla a mis espaldas.
Miro de reojo y solo vuelvo a tragar saliva.
—Si, pero quiero agua fresca hace calor —me levanto de la cama.
—Pero aquí hay agua fresca y el clima esta encendido.
—Ahora vuelvo, me levanto de la cama y me voy directo a la cocina.
Siento mis mejillas arder, rayos porque me siento así, recargo mis manos en la barra de