—¡Señor, estoy buscando a alguien! —exclamó Javier, inmóvil pero ignorando las palabras del Rey del Inframundo, obsesionado con expresar lo único que le importaba.Después de un largo silencio, el Rey suspiró profundamente:
—Ella ya se ha desvanecido. Ve a reencarnar.
Al escuchar esto, Javier quedó paralizado como si hubiera sido golpeado por un rayo, sin comprender lo que significaban esas palabras.
—¿Desvanecido? ¿Qué significa eso? ¿Por qué se desvaneció? —Javier permaneció obstinadamente fren