Mundo ficciónIniciar sesiónUn silencio absoluto, tan solo interrumpido por nuestras respiraciones aun agitadas, es lo único que se escucha en esta habitación de hotel. Ella está aferrada a mí como si yo fuese su balsa; esa con la que se salvara del naufragio. Su cabeza apoyada sobre mi pecho, mis manos rodeándola en un abrazo, su larga cabellera cubriendo su espalda, y sus labios dejando tiernos y pequeños besos en mi.
No puedo más con este silencio, necesit







