Mundo ficciónIniciar sesiónLos bellísimos paisajes de Venecia parecieran no haber podido quitar nuestros nervios. Nunca temblaron tanto mis manos como en este momento en el que abro la puerta de la habitación de hotel donde nos alojaremos. Me siento un ladrón por estar está noche aquí con una mujer que sería de otro, pero al mismo tiempo siento que he rescatado la felicidad de ella, la de él, y hasta la mía propia.
Entramos sin saber si quiera que dec







