Capítulo 15. MI DIABLILLA INTERNA, ES REALMENTE MACABRA
Mi cama es mucho más pequeña que la de Rámses, o por lo menos así me parece porque pasé toda la noche con su cuerpo pegado al mío, bien porque nuestros traseros chocaran, porque mis manos rozaran su espalda o su pecho, o porque estando apunto de amanecer me tiene rodeada con sus brazos.
Creo, que mi cama es mucho más pequeña porque soy yo la que está durmiendo sobre su pecho, con mi pierna entrelazada a la suya. Y lo más incomprensible de esta bizarra situación, donde nunca me imaginé estar con