CAPITULO 22. Ya no eres un niño
Rámses O´Pherer.
—¡Maldición, maldición, maldición.
—Ya cálmate, ¿quieres?
—¡Que me calme una mierda!. Perdí el puto vuelo.
—Habrán otros…
—No, no los hay. No hay más cupos por la fecha. Puto San Valentín. ¡Maldición!.
—Escucha, Rámses, lo mejor que te pudo haber ocurrido es no haberte subido en ese avión. ¿Crees que Amelia no te notaría distinto?¿Que Fernando o Gabriel no te descubrirían?. Mírate en el estado en que te encuentras, has perdido mucho peso, las ojeras, los ojos.
Me giré en mis ta