Capítulo 66. No es el autor principal
—Deja de mirar esa puerta como un cobarde, Marco. Baja el arma. ¡Nuestro invitado ya está aquí! —ordenó Avery, cortando la tensión que casi hacía estallar el gimnasio. Se irguió, ignorando el temblor en sus manos, y avanzó lentamente, pasando junto a Dominic, que seguía sentado en el suelo.
Avery no miró a Dominic; su atención estaba fija en la alta silueta que permanecía tranquila en el umbral. Aquel hombre no era un mercenario con un rifle, sino alguien vestido con un traje a medida gris, sos