Capítulo 29. El umbral
—¡Sal de mi apartamento ahora mismo, Dominic! —dijo Avery, cortando el silencio de la noche.
La frase se deslizó afilada como una cuchilla que rasgaba el aire. Permanecía erguida frente a la puerta principal, que aún conservaba las marcas de bala en el marco de madera. Su mano derecha apuntaba hacia el pasillo de los ascensores, con un temblor que no podía ocultar.
La sangre fresca en el brazo de Dominic seguía filtrándose a través del vendaje improvisado en su hombro derecho. Su rostro, que no