Capítulo 28. La marca
—¿Crees que cuidarme borrará tus pecados por haber huido de mí durante seis años, Ava? —la voz de Dominic Moretti sonó ronca, quebrando el silencio de la habitación principal del apartamento de Avery, que daba directamente a las luces titilantes de París.
Dominic yacía rígido, la espalda sostenida por un montón de almohadas; su brazo derecho, envuelto en yeso y gruesas vendas, pesaba como una piedra. Su rostro, que normalmente irradiaba una autoridad imponente, ahora lucía pálido, con la mandíb