Un chantaje psicológico
Mientras tanto en la mansión
—Frank, mi amor, no te preocupes que el niño va a aparecer, estoy completamente segura de que los secuestradores están prontos a comunicarse de nuevo contigo—Lía habia acompañado a Frank en los últimos días, se había aprovechado de su estado de debilidad para poder acercarse a él.
—Yo quiero ir a buscar a mi hijo Lía ¿crees que podrías acompañarme por favor? —Frank le hablo somnoliento, agotado, parecía que estuviera en un completo trance
—N