Un quejido la sacó de sus sueños. Al principio no distinguió de dónde provenía el sonido. El lamento se volvió a repetir y se dio cuenta que venía a través del intercomunicador. Su cerebro hizo la conexión. Los niños estaban despiertos y al parecer llorando.
La preocupación la puso en alerta. Encendió la lámpara sobre su buró y se colocó sus pantuflas, empezando a caminar mucho antes de terminar de colocarlos.
Encontró que la puerta de la habitación de los niños estaba cerrada, eso quería d