Después de tomar una ducha, se sentía un poco más humana aunque su cabeza aun dolía un poco y sentía que sus fuerzas no eran las de siempre. Se abrigó tan pronto como salió de la ducha para no recaer.
Encontró a Alessandro esperándola en su habitación. Él también había tomado una ducha, tenía el cabello húmedo. Estaba conversando por teléfono con alguien. Al verla él se despidió y terminó la llamada.
—¿Hoy no irás a trabajar? —preguntó Ava cuándo se dio cuenta que no llevaba su típica ropa d