Mundo de ficçãoIniciar sessãoDe todo lo que dijo el cerdo de mi padrastro, lo único que me emocionó fue poder volver a mi colegio. Lo extrañaba. Allí había hecho mi preescolar y primaria, y la mitad del primer año de secundaria, antes de que me enviaran al internado, una decisión que, estaba segura, había sido sembrada por Camilo, mi padrastro, en la cabeza de mi mamá luego de haberse casado con ella. Las fechas coincidí







