Me quedo sentada en la orilla de la cama, observando como Jest guarda el resto de los materiales y cierra el botiquín para luego arropar a Julia con las sábanas.
—Aún sigue inconsciente, dentro de una o dos horas debería de despertar — Jest rompe el silencio recién formado, y yo me sobresalto un poco por lo inesperado de su comentario.
—Pero... ¿Va a estar bien? —pregunto preocupada y con un poco de miedo.
—No te preocupes, sus heridas no están tan graves como las que tuvo de recién que lleg