23| Alex.
Desde aquella noche, me quedé en la oficina y casi nunca volvía a casa, intentando llenar mi vida de trabajo.
Es cierto que también había muchas cosas que necesitaba hacer.
Gracias al dinero del fondo fiduciario que me dejó mi padre y a los beneficios de este matrimonio, la crisis de la empresa se resolvió por fin en una semana.
Ahora todo estaba encarrilado, pero yo seguía fingiendo estar ocupado.
Tenía la herencia, tenía la empresa, tenía un matrimonio perfecto, pero no era feliz.
Incluso me