En la sala de interrogatorios.
Mamá abrazaba a Valentina —Soy su tutora legal, cualquier pregunta pueden hacérmela a mí. Valentina es muy joven, no puede soportar que la asusten así.
Valentina se acurrucaba en los brazos de su madre, temblando ligeramente, luciendo verdaderamente indefensa y digna de lástima.
El policía, observando la escena, comentó con ironía —¡Con veintiséis años ya no es tan joven!
Mamá acariciaba suavemente la espalda de Valentina, tratando de calmarla.
Levantó la mirada ha