Capitulo 33. Durmiendo en casa
Siempre tenía que andar con suspenso ese hombre, un día cualquiera la mataría de un susto. Y, por otro lado, ¿acaso no existía un mañana? ¿Qué era eso tan importante que no se podía esperar hasta el siguiente día?
—Pero yo le dije que era muy tarde, y que sería mejor tratarlo mañana en la oficina.
—Mañana tendrás que desalojar el apartamento, ¿con qué tiempo pretendías presentarte en la oficina para trabajar?
< ¿Y cómo es que él sabe de eso?> Gala traga saliva y se hace a un lado para dejarlo e