No lo decíamos, pero lo sentíamos, fuimos claros, sin embargo, lo vivido había sido intenso y nuestros candentes momentos se quedarían en eso… Momentos. Seguía siendo virgen, no obstante, varios momentos fueron muy calientes.
—Te debo algunas citas más, por los recientes golpes.
—Cierto, Pelirosada. No sé cómo sobreviví en estas vacaciones de veranos. No alcanzarán los días que faltan para hacer cruce de cuentas.
—No me has dicho cuál es la última cita. Dijiste que sería especial.
—No lo