El resto de la semana paso rápidamente entre proyectos y revisiones finales para Isabella y Dante, dando paso a ese día importante que prometía ser el inicio de ese cierre turbulento y tortuoso para ambos.
Tras despedirse de su pequeño y de Elizabeth, Isabella se fue rumbo al aeropuerto con la frente en alto lista para todo lo que pudiera pasar u ocurrir al enfrentarse a todos ellos, ya que ahora no tenía las heridas abiertas, si no que estas cerraron y se endurecieron creando una armadura que