Parte 65...
— No sé si vas a estar del todo cómoda, pero espero que sea suficiente para el tiempo que te quedes aquí.
Mike abrió la puerta de la habitación donde Camila se alojaría durante su estancia en su casa. Con la excusa de ayudarlo a cuidar del cachorro.
Y, en el fondo, ambos lo sabían: no era más que un pretexto para tenerla cerca por más tiempo.
Camila entró y, de inmediato, le gustó el lugar. Todo estaba en tonos crema, tan suaves que recordaban a un helado de vainilla. Una cama indiv