Parte 23...
Mike frunció el ceño. Qué falta de empatía y consideración hacia otra persona, y más aún tratándose de un novio. Él jamás sería capaz de hacer algo así.
— Lo siento mucho — dijo con sinceridad.
— N-no lo sientas — suspiró —. También me fui de la casa de mi t-tía por eso.
Él entrecerró los ojos.
— No me malinterpretes. Henrieta es maravillosa conmigo — tomó aire profundamente, adoptando una expresión seria —. Pero mi en…fermedad es algo m-muy serio. Y no quiero que e-ella sufra cuand