Renata
La mano de Coop comienza a descender por mi cuello y acaricia suavemente mi clavícula. Luego, sus dedos bajan con cautela, explorando con cuidado.
—Y tus pechos... —dice.
Contengo el aliento cuando sus dedos se detienen sobre mis pezones. Mis senos son más bien pequeños, pero mis pezones son extremadamente sensibles al tacto y a la temperatura. Él besa mi cuello mientras juega suavemente con mi pezón derecho.
Un pequeño gemido de placer escapa de mis labios.
—Tan sensibles... —susurra.
C