Ethan
Me encuentro sonriendo, algo que no debería estar sucediendo bajo estas circunstancias. Es absurdo, pero no puedo evitarlo.
Mi señorita Rivers me está utilizando, y lo sabe. Ha convertido diciembre en una especie de esclavitud navideña con un contrato que no puedo rechazar. Aún así, aquí estoy, dispuesto a ver el encendido del árbol en el centro con ella. El solo pensamiento me pone incómodo: mucha gente, ruidos, luces por todas partes.
La maldita Navidad.
Pero, una vez más, soy Ethan