Zara:
—¿Qué carajos fue eso? —indago, mi hermano gemelo se levanta de donde está a duras penas, tambaleándose para buscar una escoba y quitar el sucio que había señalado antes. —¡No me ignores Zeth! Mira que yo sé cosas que si se las cuento a Ada tú... —Se gira y con el dedo frente a sus labios pide que haga silencio.
—Entiende esto, —dice casi sin aliento, espera unos minutos a calmarse y volver a hablar. —Ada está encerrada con su jefe, por lo visto lo tolera mucho más que antes ¿Cierto? —asi