Llegamos a una enorme tienda de ropa, juro que nunca en mi vida imaginé siquiera entrar a una de esta magnitud en donde solo se aprecian prendas de las marcas más reconocidas y exclusivas.
—Celeste, Adelántate y ve escogiendo lo que te guste, todo corre por mi cuenta, ya lo sabes. —ordenó Bastian, mientras él se dirige a otro lugar, a atender una llamada que está entrando en su celular.
Con miedo de tocar algo y arruinarlo me dirigí hasta el área donde se encuentran los vestidos para fiestas, l