Melody miraba el techo de la habitación pensando detenidamente, lo que sentía por Adam era algo mucho más que gustarle, al cerrar los ojos recordaba sus besos, sus caricias y su noche juntos… tan solo de pensar en ello se le erizaba la piel, se sentó de golpe y empezó a hablar para sí misma.
El hacer la audición le trajo más ánimo. “¡Lo haré!”. Ella sonrió de oreja a oreja, se levantó dándose un baño y cubrió sus labios con brillo labial, su cabello estaba bien peinado y algo de perfume no pod