Jim llegó sentándose a su lado, ella al verlo rodó los ojos limpiándose las lágrimas. “¿Usted de nuevo? ¿Qué quiere?”. Ella no entendía porque Jim estaba en todas partes.
Jim se rascó la punta de su nariz. “Solo pasaba por ahí y te vi”.
Alondra entrecerró los ojos. “¿Y en el centro comercial también fue una coincidencia?”.
Jim asintió apretando los labios.
Ella se acomodó en la banca sin querer discutir más, Jim observó el folleto en sus manos y frunció el ceño. Lo tomó leyendo y mirándola.