Melody salió del baño encontrándose con unos hombres.
Ellos le dijeron. “Acompáñenos”.
Melody se sorprendió y se negó alejándose, pero los hombres la llevaron a la fuerza. “¡Oiga suélteme!”.
La gente solo los miraba sin decir nada.
Melody fue llevada a una habitación, ahí estaba el señor Joseph en un sillón sentado esperándola.
“Bienvenida”.
Melody lo miró enojada. “¿Por qué me trajo aquí?”.
El hombre sonrió. “Escuchaste el plan de tu esposo”.
Ella asintió. “Adam necesitaba inversionist