DAMIÁN
—¡Maldita rata! Tú sabes dónde está mi amigo, habla porque no me va a interesar si eres mujer u hombre, no me importará mancharme las manos contigo, he visto cosas en la guerra que ha hecho, que no tenga remordimientos, que pierda mi sentido común acerca de qué está bien o qué está mal, no me importa que supliques, no me importa qué implores por tu vida, te voy a sacar los ojos, voy a cortar tus dedos hasta hacerlos polvos, todo esto mientras sigues viva. ¿Qué opinas?
Se sabe que en la g