Mundo ficciónIniciar sesiónDurante la mañana del miércoles David y Laura tuvieron que compartir un auto para ir a la empresa por cuestiones de seguridad.
Aunque los ataques a las dos familias se habían mantenido a nivel online, poco a poco estuvieron escalando al mundo real. Las protestas que comenzaron en otra ciudad, pronto aparecieron también en el resto del país, exponiendo los problemas ―reales e inventados― de los proyectos habitacionales construido por los Miller.







