Mundo ficciónIniciar sesión―Hola, Ángela… ―saludó David forzando una sonrisa―. Qué casualidad encontrarnos aquí.
―¡Qué hay, Angie! ―anunció su presencia Alex, sonriendo de manera incómoda.
Tanto ella como su acompañante los miraron con perplejidad. Segundos antes ella le había estado sonriendo a Leo y él fingía quejarse de su cabello desastroso mientras acomodaba un mechón detrás de su oreja en un gesto







