Mundo de ficçãoIniciar sessãoDavid…
David…
―¡David!
Una mano se posó sobre su hombro, sacándolo de su estado aletargado. Se giró a mirar a la persona que le acompañaba, Stella parecía preocupada por él.
―Disculpa, estaba distraído ―se excusó, enfocándose de nuevo en la tableta que tenía en las manos.
―¿Está todo bien? ―inquirió la secretaria, mirando al chofer







