Mundo ficciónIniciar sesiónÁngela miró de reojo a David mientras se marchaba; verlo de nuevo en tan corto tiempo, generó en ella emociones encontradas. Se detestaba a sí misma por ello, aceptaba que no podía odiarlo, sin embargo, tampoco debería quererlo, o nada parecido.
«Lo mejor es sentir nada, ni odio, ni amor, ni pena, nada…»
Era difícil dejar atrás el pasado, en especial cuando se compartían tantas cosas; s&ia







