8. NO EXISTE EL PERDÓN ENTRE NOSOTROS I
Punto de vista de Valentina
La lluvia seguía cayendo afuera, eso me hizo reír, recordé la noche junto a Thiago y luego el golpe de emociones cuando llegué a casa y vi a todas las mucamas apuradas y asustadas. Podía entenderlas, hace mucho años no habían niños aquí, los últimos fuimos Adrian y yo.
Sacudí la pereza de mis ojos, arrope con la manta de lino al pequeño Leo y coloqué música tranquila, por fin la fiebre había cedido, era un pequeño tan hermoso, que no podía evitar sentirme atraída a s