22. LAS MENTIRAS TAMBIÉN HEREDAN SANGRE
POV. VALENTINA
El hospital nunca duerme.
A cualquier hora del día siempre hay alguien corriendo por los pasillos, una enfermera empujando un carro metálico, un médico consultando un expediente o una familia aferrándose a una esperanza demasiado frágil.
Yo llevaba casi una semana allí y, sin embargo, seguía sintiéndome como una extraña.
La puerta de la habitación se abrió con suavidad, no necesité levantar la vista para saber quién era.
Mi padre.
Reconocería sus pasos incluso entre un millón.
En