Al día siguiente al despertarme me pude fijar en que estaba sola en el dormitorio, me quise quedar más tiempo en la cama, pero las náuseas se despertaron al mismo tiempo que yo, así que tuve que levantarme de prisa de la cama para ir al cuarto de baño. Me arrodille delante del inodoro para vaciar mi estómago, sintiendo como alguien entraba en el baño y me recogia el pelo.
—- Tranquila cariño, estoy aquí contigo — escuche la voz de Aaron.
Una vez que terminé, me lave la boca y al girarme para s