Jadem entonces me soltó las manos, cogiéndome seguidamente en sus brazos, mientras nos mirábamos los dos.
—- ¿Te ha gustado el juego? se que si, me conozco todo de ti y de tu cuerpo, milimetro a milimetro — me dijo acercando los dos nuestros labios.
Jadem me dejó en el suelo, marchandonos los dos paseando hacia la casa, una vez que llegamos nos cruzamos con el viejo que vino con Jadem, se acercó a mí, mirandome fijamente.
—- Jadem, ella debería ser tu princesa, esta mujer tiene un buen corazón