—Lamento interrumpir su comida, sigan con lo suyo, iré a refrescarme y a acomodar mis cosas.
—¿¡Sus qué?! — Exclamé enseguida. —¿¡Como que sus cosas?!
—Se va a quedar con nosotros un par de días mientras nos encargamos de unas cosas, así que, compórtate.
Fruncí levemente el ceño e hice un puchero, ese viejo ha arruinado por unos días mis momentos de diversión e intimidad con papi, pero mientras más rápido vean sus asuntos mejor, así para que pueda irse pronto y que no nos moleste. Antes de que