ERIC
Vi mi celular por vigésima vez desde que me senté en mi silla, verificando si algún mensaje nuevo entraba. Lo he hecho desde el mensaje de Michael avisándome del pequeño momento de pánico de Sofia y de como ella había podido sobrellevarlo, sin dejarse vencer por ello y no pude evitar sentirme enormemente orgulloso de ella.
Lo que menos quería era dejarla luego de lo sucedido, pero esta reunión era importante y a pesar de que quiero fijar mi atención en lo que dicen, me es imposible ante el