Mundo ficciónIniciar sesiónTerminamos de cenar después nos fuimos a sentar a la sala y hablamos un rato hasta que el sueño nos invadió, nos despedimos y cada quien subió a su cuarto con su pareja.
- Vamos mi hermosa Luna, hay que descansar mucho, te quiero muy sana y feliz. - Habló Ryder sonriéndome sincero.
- Está bien, vamos. - Le sonreí y él tomó mi mano, me ayudó a subir las gradas y nos fuimos a nuestro cuarto. Para este punto lo dejo hacer todo eso ya que de todas formas no veo una manera de escapar.
- Bien mi Luna, cámbiate porque ya es hora de dormir. - Dijo tierno mientras no borra su perfecta sonrisa de sus lindos labios.
- Está bien. - Contesté sin más e intentando disimular su hechizo en mí.
Entré al baño y me preparé al terminar puse una toalla en mi cuerpo y salí del baño. No vi al gruñón en la cama, así que no le tomé importancia y entré a mi vestidor para después ponerme una pijama.
Cuando salí de mi vestidor vi al gruñón acostado en la cama tiene puesta una pijama muy bonita.
- Bien, ya estás lista. ven, vamos a dormir mi reina. - Dijo palmeando mi lado de la cama.
- Me da pena pedirte esto. - Balbucee jugando con mis dedos - ¿Pero puedes no roncar por favor? Es-es que roncas muy fuerte y no me dejas dormir. - Confesé muy apenada.
- Oh mi Luna, Perdón ayer estaba cansado por el viaje, pero hoy no estoy cansado así que no roncaré, te lo prometo.
- Está bien. - Dije y me acerqué despacio, me acosté en la cama. Él me sonrió tierno y yo le correspondí.
- Buenas noches mi hermosa luna. - Dijo acariciando mi mejilla.
- Buenas noches. - Le sonreí para después apagar las luces y dormir.
P.O.V. Rocío.
Desperté gracias al reflejo de la luz que entraba por la ventana, me levanté y caminé hacía ella, aparté las cortinas y miré a través del cristal. Estoy empezando a amar esta vista y todo de este lugar, creo que más bien ya me enamoré de todo, estoy contemplando la hermosa vista y de repente su voz captura mi atención.
- ¿Te gusta mucho mi Luna? - Preguntó mi compañero muy interesado, me giré para verlo y le sonreí.
- Sí y mucho es muy hermosa. - Confesé sonriéndole.
Aun sonriéndole me giré para volver mi vista al muy hermoso panorama y noté que habían llegado muchas personas, eran raras y miraban hacía el castillo en dirección a nuestra ventana, eran pálidas su color es casi como la nieve, había hombres y mujeres y detrás de ellos incontables lobos gigantes, los cuales tenían una posición de ataque al igual que las personas.
- ¡Hay muchas personas pálidas en el patio y detrás de ellas hay muchos lobos! - Le dije a Ryder con miedo y temor, creo que son los vampiros y esos deben ser licántropos.
- ¿Qué dijiste mi Luna? – Preguntó furioso y extrañado levantándose rápidamente de la cama para ver por la ventana, yo lo miré curiosa.
- M****A... Mi Luna, no tengas miedo. ¿Sí? Te llevaré al refugio y a tus amigos.
- ¿Por qué? ¿Quiénes son ellos? - Pregunté alarmada.
- Te lo explicaré todo cuando termine. ¿Sí? Ahora tengo que ponerte a salvo. - Dijo apresurado y alterado. Rápidamente me puso un abrigo y los zapatos.
Me cargó y salió de la habitación, encontrándonos a mis amigos y sus amigos.
- ¡Ryder están aquí una de las manadas del sur y el clan de vampiros "Los Nocturnos"! - Dijo Tyler alarmado y con Ariana en sus brazos. – Lograron penetrar el territorio, mataron a muchos. – Vi a Ryder, su rostro era una mezcla de muchas emociones, parecía que le dolía al mismo tiempo que estaba hecho una furia. No es para menos, acaban de asesinar personas inocentes. - ¡Esos hijos de m****a vinieron hasta aquí porque quieren venganza. No les gustó los términos que dejaste estipulados ayer y se enteraron que ya tienes mate, la quieren matar para lastimarte a ti! - Miré al gruñón con terror.
- No lastimaran a mi Luna, de eso me encargo yo. - Dijo Ryder sonriéndome un poco y viéndome después miró a Tyler. - ¡LLAMA A TODOS LOS GUERREROS Y LOS GUARDIAS, A TODOS! ¡TAMBIÉN LLEVEN A TODOS LOS CACHORROS Y LAS HEMBRAS AL REFUGIO! ¡Y HAY QUE PONER A SALVO A NUESTROS MATES!
- Bien, llevo a Ariana al refugio y ya comienzo con el protocolo de seguridad. – Dijo Tyler para después apresurarse a salir.
Todos salieron corriendo, enterré mi rostro en el cuello de Ryder del terrible pánico que tengo. Cuando llegamos a fuera los vampiros se lanzaron a nosotros igual que los lobos, tomaron al gruñón desprevenido y nos lanzaron al suelo, Lia mando a Daniel al refugio y luego se transformó en una hermosa loba gris claro, Tyler también mandó al refugio a Ariana y corrió para llamar a los todos los guerreros y los guardias, cuando regresó se transformó en un lobo café oscuro y empezó a matar a todo el que se le ponía en frente, todo eso pasa mientras el gruñón combate cuerpo a cuerpo contra unos vampiros. Es demasiado bueno, fuerte y a la vez sádico, asesina sin piedad arrancándoles la cabeza de un solo golpe en la nuca, aunque tiene a muchos encima de él y a mí me tienen unos vampiros mientras estoy petrificada tanto que no puedo gritar. Un vampiro se acercó a mí con rapidez sujetándome mientras tapaba mi boca con su mano. Era muy fuerte, no me pude soltar, hasta que se acercó a mí otro vampiro con una sonrisa macabra, tenía los colmillos muy grandes.
Grito cómo puedo ya que ese vampiro me quiere matar, el gruñón al escuchar mis lamentos se convirtió en un inmenso lobo negro con ojos azules matando a los vampiros que tiene encima de una sola mordida, su vista se dirigió a mí y a los vampiros que me tienen, sus ojos cambiaron a un rojo intenso. Corrió velozmente hasta mi dirección estando en dos segundos allí, mató a todos de una mordida y atacó al que me quería matar destrozándolo por completo y luego mató al que me tenía sujeta.
Yo estoy en shock por todo esto, abro mis ojos y boca al ver cómo Ryder continuaba con la carnicería, desmembrando todo a su paso, cuando lo hace puedo escuchar como los huesos de estos crujen al ser rotos.
Tengo mucho miedo, pero de alguna manera me siento segura con él. Cuando terminó con todos lo que tenía cerca me levantó del suelo ya transformado en humano y me llevó hacía unas puertas que se miraban pesadas, rápidamente me puso a dentro de allí y lo último que vi fue a dos hombres cerrando las puertas y muchos vampiros y lobos corriendo hacía la dirección del gruñón y él transformándose en lobo para lanzarse sobre ellos.
No me dijo nada, estaba demasiado concentrado en mantenerme a salvo. Con la mano temblosa me limpio el rostro empapado de lágrimas, me giro y veo un túnel, tenía miedo de todo y que le pasará algo malo al gruñón. Caminé por el estéril túnel sosteniendo todo el miedo que tengo.
Caminé unos cinco minutos hasta que llegué a una puerta, la abrí encontrándome a muchas mujeres, niños y bebés. Miré bien el lugar y encontré a mis amigos y a la Nana corrí hasta ellos y los abracé y ellos a mí, lloré en el hombro de Ariana hasta quedarme dormida mientras ellos me consolaban.
P.O.V. Ryder.
La guerra duró unas tres horas. Eran demasiados y se escapaban de nosotros, nos costó un poco, pero los matamos a todos. Limpiamos la sangre de la nieve y llevamos todos los cadáveres de los enemigos a quemar y recogimos a mis hombres caídos, los llevamos a limpiar y vestir, los dejamos listos para que lleguen sus familiares y los lleven al funeral.
Quiero despedazar a todo el mundo en este momento, pero al menos ya maté a los que asesinaron a mis hombres.
Entre la guerra y la limpieza son un total de seis horas. No aguantaba más así que me apresuré a bañarme y vestirme para quitar esa ropa llena de sangre al igual que la de mi cuerpo para que mi Luna no me viera así ... Terminé y corrí al refugio a sacar a mi hermosa Luna de allí.
Corrí y abrí las puertas, todas las personas que estaban allí inclinaban sus cabezas e iban saliendo del refugio, me encontré con la Nana, Ariana, Daniel, y mi hermosa Luna dormida con su hermoso rostro lleno de lágrimas, Ariana se me acercó y yo a ella mientras miraba a mi Luna.
- Tenía mucho miedo y se quedó dormida, no quiso comer algo, dijo que tenía miedo de que te pasara algo malo. – Me dijo Ariana, me sentí realmente mal, no quiero que le pase algo malo jamás.
La vi y me alegré al escuchar que se preocupa por mí, le dije a Ariana "Gracias por cuidarla" Ella asintió y miró hacia atrás para gritar y saltar sobre Tyler a besarlo,
Daniel hizo lo mismo con Lia. La Nana salió tocándome el hombro para ir a descansar.
Lo que más me emocionó de todo es ver a mi hermosa Luna despertar al escuchar mi voz mientras le agradecía a Ariana, se levantó para salir corriendo a mí dirección y gritando mi nombre. (Es la primera vez que pronuncia mi nombre) y abrazarme, abrazo que yo correspondí claro, su acto tan increíble nos puso muy felices y satisfechos a Dark y a mí.
- ¡Ryder!... Tenía mucho miedo de que te pasará algo malo... Gracias por salvarme. - Dijo aún en el abrazó y con un hilo de llanto. La abracé un poco fuerte buscando refugio en ella, así como ella en mí.
De verdad que todo esto me puso muy feliz, el abrazo y que mencione mi nombre.
- Mi Luna no tienes que agradecer, tú eres mía y solo mía, te salvé porque te amo y no me pasó nada malo, soy muy fuerte. ¿Ok? - Dije en el abrazo.
- Es-está bien. - Dijo hipando como una niña pequeña, es realmente tierna.
Lastimosamente me tenía que separar del abrazo para mirarla y lo hice.
- Me dijeron que no comiste nada. Ven, vamos a cambiarte y a comer algo, te puedes desmayar.
- No, no tengo hambre y sólo quiero estar así contigo. - Dijo abrazándome de nuevo.
Yo no podía estar más feliz, así que sonreí.
- Ok. - La separé un poco de mí y la tomé en mis brazos estilo princesa para salir de allí e ir a nuestro cuarto.
Salí del refugio con mi hermosa Luna en mis brazos, su cabeza está apoyada en mi hombro, entré a la casa y pasé por la sala subiendo las gradas, caminé por el pasillo hasta llegar a nuestro cuarto, puse a mi Luna en el suelo con mucho cuidado.
- Mi Luna, ve y báñate y te pones la pijama para dormir cómodos. ¿Sí? - Le pedí tierno y ella asintió.
Se separó de mí y entró al baño, yo me fui a mi vestidor y me puse la pijama, no me bañaré porque ya me bañé, me quedé un rato pensando en lo que había pasado y lo cercana que se está volviendo mi Luna conmigo.
Decidí salir y fui a la cama para acostarme y esperar a mi Luna, ella salió del vestidor con su pijama ya puesta que se le veía muy sexi, chasqueé mi lengua. Nos sonreímos, ella caminó a la cama se acostó junto a mí para abrazarme, en este momento no puedo ser más feliz, acaricio su pelo y su espalda mientras reparto besos en su frente hasta quedarnos dormimos con nuestros cuerpos entrelazados.
‐----------------------------------------------------------
2 meses después.-----------------------------------------------------------Narradora.
Han pasado dos meses donde Ryder y Rocío se han vuelto más cercanos, casi inseparables. Ríen juntos, a veces de cualquier tontería, dan paseos, ven películas, duermen abrazados, pero con todo eso aún no hay señales del primer beso o el tan anhelado "Sí" definitivo. Ella sigue creyendo que es síndrome de Estocolmo, pero tiene un plan para ya no sentirse así, será como una prueba de confianza. Ryder por su parte está que no cabe de la alegría al igual que Dark aunque a la vez está triste porque ella no le dice que si lo aceptará pero al mismo tiempo está satisfecho por su progreso, sabe que ha hecho todo lo que ha podido, no puede ignorar el hecho de cómo es ella con él: amorosa, tierna, se preocupa por él y su bienestar, sus comidas, bebidas y todo de él en general.
P.O.V. Rocío.
- Amor. Cuando me dirás que si me aceptas. Empiezo a creer que no me amas cómo dijiste aquella noche antes de dormir. - Ryder preguntó con un puchero y los brazos cruzados sobre su pecho como un niño.
Lo observé enternecida y morí de ternura.
- Si te amo mi gruñón, pero es que, yo sé que tal vez esto es tonto, pero sigo creyendo que esto es síndrome de Estocolmo. - Confesé apenada.
- Comprendo mi Luna. - Habló con la cabeza baja, hay notable tristeza en su voz. - ¿Qué puedo hacer para que ya no te sientas así? - Preguntó de repente dando un vuelvo su voz, se escuchaba esperanzado.
- He estado pensando en eso y tengo una solución... Deja que me vaya por veinticuatro horas. - Dije lo más rápido que pude ganándome una expresión de terror por su parte. - Yo sé que suena horrible, pero es lo que necesito y te prometo que no escaparé o algo así, te lo prometo. - Le mostré mi meñique en señal de promesa. - Pero si aceptas no será como tú piensas y me dejarás ir sola, sin guardias o espiar o algo por el estilo. - Dije muy seria.
- No sé mi Luna, no me agrada esa idea. - Dijo tocándose la nuca de forma indecisa.
- Yo sé mi gruñón, pero de verdad necesito esto. ¿Acaso no me quieres? - Pregunté haciéndome la víctima y utilizando la psicología inversa.
- No, no mi Luna, no digas eso. Yo si te amo y mucho. - Su rostro se tornó en tristeza.
- Ah. - Suspiró pesadamente. - Está bien, pero vuelve ¿Sí? No me dejes solo y abandonado. - Pidió casi llorando.
- Por supuesto que no lo haré mi gruñón. - Le di muchos besitos ganándome una sonrisita de su parte. - Te prometo que volveré en 24 horas. ¿Sí? - Prometí sonriendo y el asintió mientras tenía su cabeza en mi pecho.
- Esta bien. - Contestó más tranquilo. - ¿Y cuándo te vas? - Preguntó curioso.
- Lo antes posible, nada más empaco mis cosas y me voy.
¡Oh, oh! Grave error, creo que le dará un ataque cardíaco.
- ¿¡QUÉ!? ¿TAN PRONTO? - Preguntó desesperado.
- Sí mi gruñón, además entré más pronto mejor ¿Sí?
- Ya que. - Dijo con la cabeza baja y los brazos cruzados.
- Mi gruñón, yo te amo y volveré muy pronto, así. - Troné los dedos en señal.
- ¿Mmm? Está bien - Él asintió. Sonreí para darle besos en la mejilla mientras él sonreía abrazando mi cintura.
Después de un rato nos separamos, caminé a mi vestidor y empecé a empacar algunas cosas, cuando terminé, fui al baño para empezar a prepararme, al terminar me puse mi ropa y luego me hice unas ondas en el pelo, no me maquillé, ya que me gusta mi cara al natural.
Tomé mi cartera, el teléfono, la maleta y las llaves del carro que me prestó mi gruñón.
Caminé fuera del cuarto por el pasillo y bajé las gradas y fui a la sala, allí estaban todos reunidos y mi gruñón, me dio risa que estamos vestidos igual, es como si nos leyéramos las mentes hasta para eso.
Me acerqué a todos y me despedí, hasta que llegó el turno de mi hermoso gruñón.
- Mi Luna, te voy a extrañar... Vuelve pronto y con mi respuesta, un "Sí" Por favor.
- Claro que sí. - Respondí tierna.
- Aún no estoy seguro de dejarte ir sola, ¿Qué tal si alguien te ataca y yo no estoy allí para ayudarte?
- Ay mi amor, no creo que haya alguien, ya mataste a todos los que me querían hacer daño.
- Está bien, cuídate mucho y llámame rápido si ves peligro.
- Lo haré... Te amo.
- Yo te amo más.
Nos sonreímos y abrazamos, nos dimos un beso en la mejilla y nos separamos, me despedí de todos por última vez y caminé hacía el carro, metí la maleta en la cajuela, entré y me puse el cinturón de seguridad para después arrancar y manejar para hospedarme en un hotel cercano, mientras me iba vi por el espejo a mi gruñón muy triste, me partió el corazón, pero esto es necesario.
Manejé hasta el hotel, estacioné el carro y salí para sacar la maleta. Me dirigí al interior del lugar, pagué mi habitación y me fui a ella.
P.O.V. Ryder.
Vimos o más bien, vi cómo se alejó el carro hasta que se perdió de mi vista. Entré y fui a la sala para sentarme donde están todos.
- Si que eres fuerte bro, mi Ariana se va por veinticuatro horas y amanezco muerto. - Dijo Tyler muy amoroso con Ariana mientras yo veía mi teléfono cómo un psicópata.







