William fue directo al departamento de Mónica, luego de que ella no contestara a sus llamadas. Le habría encantado mucho que ella lo llamara en cuanto la despidieron del trabajo. Él, sin duda habría ido corriendo a buscarla.
Tocó la puerta muchas veces, pero no hubo ninguna respuesta. Caminó de un lado a otro mientras volvía a marcar el número de su novia, a diferencia de las veces anteriores, esta vez la llamada fue directo al buzón.
—¡Maldición! —Soltó. Bajó del edificio sin saber hacia dón