ALEX
De verdad que no estaba pensando, cuando Damián me cargo estilo nupcial y me llevo hacia la cama que compartíamos yo solo podía ver hacia arriba y admirar lo afilada de su quijada y lo hermoso y carnoso de sus labios, en mis oídos solo podía oír el palpitar desenfrenado de mi corazón, que con cada latido hacia que mi cabeza se sintiera bombeante y entre las nubes.
Me recostó con una delicadeza impropia de él, me miro a los ojos y me beso muy apasionadamente, aproveche para pasar mis manos