Capítulo 44 – Su flamante novia
Dana:
Pero Geon volvió a tomarme de un brazo y a pegarme a su cuerpo. De pronto, todos comenzaron a pasar para saludarme con una reverencia, uno tras otro, mientras el brazo de mi bias seguía firme alrededor de mi cintura, como si necesitara dejar muy claro que le pertenecía. Yo apenas podía reaccionar, me sentía ida, como si estuviera viendo una escena que no terminaba de comprender. Hasta que llegó su turno.
—Seo —volví a saludarlo.
Quise darle un beso, que era