PDV: Viena
Nos ubicamos en un restaurant que destellaba en lo fino y elegante. Evan luego de haber visto la carta ordenaba lo que comería, por mi parte hice lo mismo, con la diferencia de que mi orden era un poco más que la suya.
—Si te alimentas en exceso en poco tiempo perderás la figura que tienes y siendo así no querré que me acompañes a ningún lugar.
—Me tiene sin cuidado, de todas formas detesto salir contigo.
—¿De veras? Deberías sentirte afortunada, eres la única a la que he llamado