PDV: Viena
El ser la escort de Evan me generaba molestia, se había convertido en ese cliente pesado que hasta los momentos no había tenido.
Esperar en la mesa donde veía a los meseros servir diversas bebidas me llevaba a pensar que podría ingerir en mi estado, de pronto un hombre de buen porte y presencia se acercó hasta donde estaba, por su fisionomía y atuendo tal parecía que era algún escolta.
—Buenas noches señorita, mi jefe quisiera saber si usted accedería en que el la acompañara.
—¿Como dice? —ante esa propuesta, tal parecía que pensaban que era una empleada del lugar.
—Es usted escort ¿no?
—Sí, lo soy.
—Entonces siendo así no hay equivocación, el señor Ashford desearía poder acompañarla, me indico que para hacerlo quisiera tener su aprobación—ante eso que refería señalaba al caballero, mismo que se apreciaba desde la distancia donde se encontraba.
—Me parece bien, no hay problema en que me acompañe.
Sabía que había venido con Evan, así como ese contrato que manteníamos po