PDV: Viena
El ser la escort de Evan me generaba molestia, se había convertido en ese cliente pesado que hasta los momentos no había tenido.
Esperar en la mesa donde veía a los meseros servir diversas bebidas me llevaba a pensar que podría ingerir en mi estado, de pronto un hombre de buen porte y presencia se acercó hasta donde estaba, por su fisionomía y atuendo tal parecía que era algún escolta.
—Buenas noches señorita, mi jefe quisiera saber si usted accedería en que el la acompañara.
—¿Como